René Valencia, de Crónica de Jalisco, muestra cómo se ha ido incorporando el aspecto espiritual para ir definiendo la felicidad.

“El concepto en sí mismo es demasiado etéreo y tiene muchas acepciones, como tantas diferentes maneras de concebir al mundo poseen diferentes culturas y personas”, destaca.

De hecho, agrega, la definición del concepto mismo está en constante cambio, pues por ejemplo, el diccionario de Real Academia Española tiene como primera acepción de felicidad: “estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”. Para la edición revisada, próxima a publicarse, el concepto se presenta menos materialista y lo define como “estado de grata satisfacción espiritual y física”.

Por el otro lado, el objetivo que debe tener implícitamente cualquier gobierno de un país, estado o municipio, de mejorar el bienestar de su población, puede sonar más medible y asequible. De hecho la RAE define al bienestar como “conjunto de las cosas necesarias para vivir bien”. Y al concepto compuesto de economía del bienestar la describe como “economía que tiene como objetivo global extender a todos los sectores sociales los servicios y medios fundamentales para una vida digna”.

renevalencia2014@gmail.com
Fuente: http://www.cronicajalisco.com/notas/2014/31295.html

Publicado por: Jorge Sethson

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