El agua es el recurso indispensable para la vida y su escasez es motivo de preocupación general y prioritaria para las entidades mundiales, como establece el Informe de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD 2006).

El agua por sí misma es abundante en la naturaleza. Las dos terceras partes de la superficie del planeta está cubierta por el agua, pero lo que sucede es que la mayor parte es salada, encontrándose en mares y océanos el 97,5% del agua y el restante 2,5% es agua dulce (35’029.210 km³), de la cual el 69% se encuentra en los polos y las cumbres de las montañas y solamente el 1% es el agua dulce del mundo escurre como arroyos y ríos en las cuencas hidrográficas y de esta el agua superficial de uso accesible es solo el 0,30%.

A pesar de la limitación de los recursos hídricos disponibles y que el aumento del consumo de agua se ha multiplicado por seis en un siglo, mientras que la población ha crecido tres veces, se considera que son suficientes para atender las necesidades de todos los seres humanos, si su distribución fuera eficiente, siempre y cuando su distribución fuera eficiente

El agua dulce, recurso natural indispensable para la vida, es considerada como un recurso escaso y en peligro de agotarse. La disponibilidad con la que actualmente se cuenta corresponde al 0,007% del total de las aguas dulces. Volumen que, según los expertos, sería suficiente para satisfacer actualmente sus diferentes servicios si fueran administrados en forma eficiente.

Las evaluaciones del agua generalmente se hacen en función de la población. América del Sur es el continente con el mayor volumen de agua. Cuenta con el 28% del agua y tiene 6% de la población del planeta. América del Norte y Central, con el 8%, de la población mundial tiene el 15% del volumen del agua. El mayor volumen, 38%, se concentra en Asia, pero su población es el 60%. África tiene el 13% del volumen del agua y el 13% de la población y Europa con el 8% del volumen de agua tiene el 13% de habitantes.

Estas cifras pueden explicar la situación (macro) de los recursos hídricos existentes, los cuales podrían ser suficientes si fueran adecuadamente administrados. Si comparamos América, que tiene un excedente hídrico sobre la población, son notorios los problemas de abastecimiento del agua comparado con Europa, donde su población, que tiene un déficit del recurso, está provista adecuadamente del agua.

Los expertos de la Organización de las Naciones Unidas  informan que una de cada tres personas vive en un país con escasez de agua entre moderada y alta, y es posible que para 2030 la escasez afecte a casi la mitad de la población mundial, ya que la demanda podría superar en un 40% a la oferta.

Manifestando además que por necesidad del agua cada vez hay más competencia entre agricultores y ganaderos; entre el sector industrial y el agropecuario; entre la ciudad y el campo; entre las cuencas hidrológicas altas y las bajas; y entre quienes viven a uno u otro lado de las fronteras. Además de estas situaciones conflictivas tenemos el cambio climático, que origina inundaciones y sequías, y los problemas de contaminación generados por las industrias, además de las crecientes necesidades de agua para la producción de alimentos para una población que crece exponencialmente en relación a los recursos.

La ONU establece que 100 millones de personas es decir el 18% de la población mundial carecen de acceso al agua potable. 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado. Más de 2.200 millones de habitantes de los países en desarrollo, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene.

La mayor parte del agua dulce, aproximadamente el 70% del líquido disponible mundialmente, se utiliza en la agricultura. Sin embargo, la mayoría de los sistemas de irrigación son ineficientes: pierden alrededor del 60 por ciento del agua por la evaporación o reflujo a los ríos y mantos acuíferos, lo cual exige una administración altamente eficiente del recurso.

Fuente: Víctor Mendoza en: http://www.telegrafo.com.ec/opinion/columnistas/item/cuanta-agua-tenemos-2.html

Publicado por: Hugo A. Gómez P.

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