Se define al consumo como parte de la renta que se destina a la adquisición de bienes y servicios para la satisfacción de necesidades. Sin embargo en la actualidad una vez que las necesidades básicas están satisfechas, el ser humano continúa el proceso de consumo para adquirir bienes suntuarios. De acuerdo con la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) en Ecuador se incrementó la clase media en la última década en casi el doble, pasando del 14% al 27%, la considerada nueva clase media percibe desde 354 dólares (que es un sueldo básico), hasta un promedio de entre 1.200 y 1.400 dólares al mes.

 

Es así que más de un millón y medio de ecuatorianos salieron de la pobreza hasta el año 2014, sin embargo al  percibir un incremento del nivel de ingresos se elevó el nivel de gastos en la familia y se redujo el sentido del ahorro. Así lo dice la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos del INEC de 2013, el 58,8% de la población ecuatoriana tuvo capacidad de ahorro, mientras el 41,1% registra mayores gastos que ingresos. ¿Los ecuatorianos estaremos cayendo acaso en una obsesión por comprar de manera compulsiva cosas innecesarias?

 

Según la Cámara de Comercio de Ipiales – Colombia, al momento entre 15.000 y 20.000 ecuatorianos cruzan cada fin de semana la frontera para realizar compras debido a la cotización actual del peso (3.312 pesos por un dólar). Este flujo de compatriotas llega en búsqueda de productos en general ya que al momento resultan al menos 30 % más baratos que en Ecuador. El flujo alto de compras de ecuatorianos en Colombia ocasionó que el 70% de negocios en Tulcán cierre.

 

En las festividades de fin de año hay una creciente ansia por comprar productos en oferta y adquirir la última tecnología, lo que nos vuelve personas cada vez más materialistas, sin considerar el impacto de nuestras decisiones en los otros. Los desechos producto de nuestro consumismo provoca que el mundo genere entre 20 y 50 millones de toneladas de basura electrónica cada año según la ONU.

 

Durante esta época del año estamos rodeados de permanentes promociones y diversos productos que llenan nuestras casas de objetos innecesarios, es entonces cuando nos preguntamos si el consumismo es la respuesta acertada para celebrar la Navidad o representa sólo una manera de llenar nuestra soledad?

Por: Sara Hallo

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