ENTREVISTA / ANDRÉS MIDEROS / SECRETARIO TÉCNICO PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA

"En Ecuador nuestra prioridad ha sido erradicar la pobreza"
Foto: John Guevara / El Telégrafo

El Índice de Pobreza Multidimensional propuesto por la Comisión Económica para América Latina permite apreciar los logros del país.

En diciembre de 2015, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó su Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). A través de este se propone una nueva forma de medir la pobreza que combina indicadores monetarios y no monetarios. Andrés Mideros, secretario técnico para la Erradicación de la Pobreza, contextualiza y explica las características de las métricas sobre pobreza.

¿Por qué se plantea un nuevo indicador para medir la pobreza?

El IPM expresa los avances en la comprensión contemporánea de lo que es el desarrollo y lo que es la pobreza. A nivel internacional, ahora, se reconoce que la pobreza es la consecuencia de procesos multidimensionales.

Para llegar a ese reconocimiento, se recorrió un camino que comenzó en 1976 cuando Amartya Sen, premio Nobel de Economía, señaló que la construcción de indicadores idóneos presupone identificar efectivamente quiénes son pobres. Posteriormente, en 2009 y 2011, los trabajos de Sabina Alkire y James Foster plantearon una metodología para la medición de la pobreza multidimensional.

Todo esto estuvo acompañado por una discusión sobre visiones alternativas de desarrollo que permitió entender que la pobreza no es solo un asunto de ingresos monetarios. La pobreza debe ser apreciada también con referencia a capacidades y derechos.

¿Se ha discutido en Ecuador sobre la pobreza multinacional?

Sí. En 2013, se aprobó la Estrategia Nacional para la Igualdad y la Erradicación de la Pobreza (Eniep). Este instrumento de política pública asumió el carácter multidimensional de la pobreza y lo vinculó a nuestro contexto nacional particular, es decir, a algunos derechos relacionados con el Buen Vivir, a los derechos de la naturaleza y, de manera más general, a los derechos consagrados en la Constitución.

¿Las instituciones internacionales reconocen el carácter multidimensional de la pobreza?

En 2015, las Naciones Unidas adoptaron una nueva agenda de desarrollo que está basada en un conjunto de resultados que deberán alcanzarse en 2030 y que se denominan Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Entre las metas para lograr estos objetivos, se encuentra la reducción de la pobreza multidimensional. Por ello, paulatinamente, todos los países miembros de las Naciones Unidas deberían implementar este tipo de indicadores.

¿Qué se requiere para introducir la nueva visión sobre la pobreza en las políticas y acciones públicas?

Todos los países podrían reconocer el carácter multidimensional de la pobreza. Sin embargo, el desafío es ajustar ese reconocimiento a las visiones de desarrollo propias de cada sociedad o país. En Ecuador, hemos logrado hacerlo.

Apenas fue aprobada la Eniep, se solicitó la conformación de una Comisión de Estadística para trabajar en un índice multidimensional. En aquella participaron la Secretaría Técnica para la Erradicación de la Pobreza (Setep), el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), el Ministerio Coordinador de Desarrollo Social (MCDS) y el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Se trabajó más de un año hasta definir y pulir una nueva métrica.

Con respecto a lo anterior, sin embargo, cabe destacar que, en Ecuador, nuestra prioridad ha sido erradicar la pobreza y no contar pobres. En el ciclo de la planificación, la disponibilidad de métricas más sofisticadas es un medio para asegurar acciones y resultados hacia un objetivo de país: erradicar la pobreza.

¿Se espera una estandarización del IPM a escala internacional?

Existe la iniciativa de crear un índice multidimensional que pueda ser usado como un indicador de referencia global aunque cada país definiría sus propias metas nacionales. Empero, para que pueda servir como base para la comparación, ese indicador podría tener estándares más bajos que aquellos que nos hemos planteado alcanzar en Ecuador.

¿Qué métrica se propone para Ecuador?

Se plantea un índice que pueda recoger los derechos y agruparlos en 4 dimensiones: hábitat, vivienda y ambiente sano;  trabajo y seguridad social; educación; y agua y alimentación.

Dentro de esas 4 dimensiones, se proponen 12 indicadores con diferentes ponderaciones. Esos indicadores están relacionados con ámbitos de la vida social tales como: asistencia a educación básica y bachillerato; gratuidad en educación superior; logro educativo completo; contribución al sistema de pensiones; empleo infantil y adolescente; desempleo o empleo inadecuado; servicio de agua por red pública; pobreza extrema por ingresos; hacinamiento y déficit habitacional; saneamiento de excretas y servicio de recolección de basura. Para todos estos aspectos, tenemos información actualizada y series históricas.

En la formulación de política pública, ¿qué ventajas podría proporcionar ese índice?

Buscamos un índice que permita evidenciar las transformaciones estructurales y la garantía del ejercicio de derechos. Esto merece destacarse porque los indicadores tradicionales —dígase aquellos relacionados con empleo o ingreso— ofrecen aproximaciones coyunturales a variables que pueden modificarse de mes a mes.
En cambio, a través de un indicador estructural como el IPM, se puede detectar la presencia de avances irreversibles en educación, salud, hábitat, vivienda o empleo.

¿En qué posición salió Ecuador en el Índice de la Cepal?

Mediante la comparación de datos de 2005 y 2012, el índice de la Cepal estimó los avances en la erradicación de la pobreza en 17 países de la región.
Ecuador está en la séptima posición, es decir, es el séptimo país con menor nivel de pobreza multidimensional. Esto es bastante bueno y refleja los logros que vamos alcanzando.

En 2016, en un año con desaceleración económica, ¿se podrán alcanzar las metas relacionadas con la erradicación de la pobreza?

La Eniep tiene 5 metas: reducción de la pobreza a menos del 20%, erradicación de la pobreza extrema, reducción del coeficiente de Gini, cierre de la brecha entre el 10% más rico de la población y 10% más pobre y reducción de la pobreza multidimensional.

Las 4 primeras metas están muy vinculadas a la evolución de los ingresos. Por eso, el actual contexto económico implica desafíos. En diciembre de 2015, se alcanzó el 23% de pobreza por extrema medida según ingresos y esa cifra no ha presentado una variación significativa desde diciembre de 2014.

Para superar cualquier eventual estancamiento en la reducción de la pobreza extrema, se está construyendo un plan de acción para bajar la pobreza por ingresos al 5% a diciembre de 2016.

Para poder lograr este objetivo, se requiere tener prioridades muy claras en inversión pública, transferencias monetarias y acceso e inclusión económica de la población pobre que ya ha sido identificada.

 

Fuente: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/economia/8/en-ecuador-nuestra-prioridad-ha-sido-erradicar-la-pobreza

Publicado por: Jesús Sanz

Anuncios