Dentro de cada uno de nosotros hay un arma secreta con la que podemos vencer cualquier adversidad: la motivación.

Saber motivarnos a nosotros mismos hacia lo que realmente queremos conseguir nos asegura el camino hacia el éxito y es que no hay instrumento más poderoso que estar apasionado por lo que se hace.

Para ello es importante hacerse una entrevista a uno mismo en la que nos preguntemos qué es lo que más nos motiva y hacia donde nos queremos dirigir. Poner palabras a nuestros deseos (“esto es importante para mí porque…”) ayuda a aclarar conceptos y despejar dudas.

Los problemas surgen cuando hay objetivos enfrentados que dificultan ver un camino claro a seguir, por ejemplo, cuando queremos cambiar de trabajo porque el actual no nos satisface o ha dejado de resultarnos interesante pero tenemos miedo de no encontrar algo mejor.

En este caso hay que acudir a la clásica estrategia de la balanza en la podamos definir los pros y contras de cambiar. Uno de ellos siempre será más atractivo para nosotros.

Otro inconveniente que también influye poderosamente en nuestra motivación es la falta de confianza en que podemos conseguir lo que nos proponemos. Para esto es necesario dos cosas: voluntad y encontrar la manera.

La voluntad tiene que ver con la motivación mientras que encontrar la manera supone habilidad. Por ejemplo: descubrir una nueva manera de hacer algo aumentará tu motivación pero es poco probable que lo descubras si no tienes la voluntad de hacerlo.

Con un objetivo claro, la confianza adecuada y una motivación indestructible, no hay nada que se nos resista y podremos cambiar nuestra vida para conseguir todos nuestros sueños.

http://enpositivo.com/2015/01/el-superpoder-de-la-motivacion/

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