Dicen que hay una definición de felicidad por cada una de las personas que vivimos en este mundo. Al igual que sucede con otros conceptos como el amor o la belleza, cada uno de nosotros entiende de manera distinta lo que denominamos “ser feliz”.

A pesar de esto, parece haber coincidencia en que “las personas felices se sienten satisfechas con su vida, valoran todo lo que tienen y logran alcanzar un equilibrio personal en todos los ámbitos”. Así lo explica la psicóloga clínica y escolar Trinidad Aparicio, que afirma también que “la felicidad es un estado de ánimo; una predisposición a sacar lo positivo de cada experiencia en la vida y saber disfrutar de todo cuanto nos acontece”.

Del mismo modo, añade, se puede decir que la felicidad es una cuestión de carácter, ya que hay personas que por naturaleza son más alegres que otras, saben vivir la vida de una manera más intensa y procuran disfrutar de todo lo que les rodea, contagiando a los demás este espíritu.

Sin embargo, los expertos señalan que esta capacidad de disfrute también se puede aprender y desarrollar y, por eso, aconsejan a los padres que enseñen a sus hijos a valorar e ilusionarse cada día por las pequeñas cosas de la vida.

Lo que hay que hacer para ser feliz

En este camino de búsqueda de la felicidad, hace unos años, en el Reino Unido, un grupo de expertos en diversas especialidades (psicología, psicoterapia, médicos laborales y sociólogos) elaboró una lista con los 10 ingredientes esenciales para hacer más feliz la vida de las personas:

  1. Cuidar una planta.
  2. Recordar cada día cinco cosas positivas de la vida.
  3. Salir a caminar.
  4. Hablar durante más tiempo con los seres queridos.
  5. Llamar a un amigo que no se ha visto por mucho tiempo.
  6. Reírse.
  7. Realizar ejercicio por lo menos media hora al día tres veces por semana.
  8. Sonreír a personas desconocidas.
  9. Reducir a la mitad el tiempo que se dedica a mirar televisión.
  10. Realizar tareas en beneficio de la comunidad.

¿Hay felicidad?

Alguno podría decir que haciendo estas cosas no es feliz; pero es seguro que, por otras vías, va a seguir intentando alcanzar esa felicidad ansiada por todo el mundo, aunque no todos la consigan.

El científico Morten Krigelbach, colaborador de la BBC en la serie “La fórmula de la felicidad”, afirma que esta búsqueda ha sido una preocupación para los seres humanos desde siempre. “Sin embargo, son pocos los que alcanzan este estado deseado, e incluso cuando lo hacen, sólo se dan cuenta más tarde“.

Encontrarla, afirma la psicóloga clínica Aparicio, depende de cada uno, de la actitud que tengamos ante la vida y de lo conscientes que seamos de nuestra propia realidad. A pesar de que la mayoría de las personas buscan dinero, poder, fama, éxito profesional, un buen estatus social, reconocimiento o bienestar, alcanzar la felicidad dependerá de la importancia que cada cual conceda a estos aspectos.

Por eso, matiza Aparicio, todos estos elementos “no constituyen la felicidad en sí misma, sino el objetivo que nos hará sentir felices”. La psicóloga asegura que la verdadera felicidad está en nosotros mismos, en la ilusión, el esfuerzo y la voluntad para conseguir aquello que deseamos, en nuestra actitud y el empeño para lograrlo.

Cómo alcanzarla

Visto esto, según la experta, lo que hay que hacer de verdad, la actitud que hay que mostrar, el planteamiento vital que debemos adoptar para ser felices pasa por:

  • Aceptarnos tal y como somos. Debemos sentirnos orgullosos de nosotros y de lo que hemos sido capaces de conseguir.
  • Tener una actitud positiva ante la vida. Siempre habrá acontecimientos desagradables que nos harán sufrir. Un planteamiento vital positivo nos permitirá vivir con plenitud.
  • Disfrutar plenamente de lo que tenemos y de lo que la vida nos ofrece en cada momento. No hay que esperar ni exigir demasiado para sentirse satisfecho.
  • Saber lo que queremos, lo que deseamos y cómo conseguirlo. Debemos elegir los caminos de la vida que nos reporten más satisfacción y evitar los que nos darían malos momentos.
  • Saber evitar las preocupaciones inútiles, los sentimientos de culpa exagerados, los temores absurdos y los caprichos innecesarios.
  • Ser pacientes y tener esperanza. No debemos inquietarnos en circunstancias difíciles ni desesperarnos en los malos momentos. Después de la oscuridad viene la luz.
  • Aprender a ilusionarnos y disfrutar de cada día sacando siempre lo positivo de cada momento. Tenemos que saber valorar y admirar lo mejor de lo que nos rodea: la belleza de la naturaleza, el valor del esfuerzo, la familia, los hijos, los amigos, el amor, la generosidad con los demás…
  • Descubrir nuestras cualidades y ser conscientes de nuestras limitaciones. Meditar, no compararnos con los demás ni desear lo que ellos poseen. Igualmente, tenemos que evitar el conformismo y, en vez de lamentarnos, actuar.

A la vista de cómo marcha el mundo, observamos que ser feliz no es fácil y que habrá que seguir luchando por encontrar el camino de la felicidad. Pero, lo dicho: depende de nosotros y de cómo nos queramos plantear la vida. ¡A lo mejor ya son felices y no lo saben!

Fuente: http://suite101.net/article/es-posible-alcanzar-la-felicidad-a13067#.V6PedxKnH5I

Anuncios