¿Alguna vez te has planteado vivir sin celular. Dejar el móvil para siempre y hacer tus contactos de otra manera que no sea por medio de este aparatito que cada mes te saca una buena tajada de tu dinero?

Yo llevo un año viviendo sin él y he sobrevivido. Antes te he hablado de mi relación con el celular, pero hoy que estoy de aniversario quiero contarte un poquito más de mi experiencia 🙂

Resulta que llevo un año sin celular (móvil como le dicen en España). Hoy te comparto cómo ha sido vivir sin celular en esta era digital donde parece ser de vital importancia tener uno.

Tras su masificación por allá en el 2000 (al menos en Colombia) cada vez es más normal, que digo normal, es más común, que todo el mundo tenga un celular.

Hoy en día podemos ver niños de 7 u 8 años con su propio equipo. Cuando en mi época, a esa edad, no teníamos ni teléfono fijo en casa.

Esto se dice que se hace para “estar siempre comunicado y saber dónde están tus hijos”, pero yo me pregunto ¿Sirve realmente? ¿No hace que el chino se acostumbre desde tan pequeño a vivir pegado a un aparato?

En fin, es cosa de cada quien, pero antes no teníamos eso y mira que no hemos salido tan mal y nuestros padres siempre sabían dónde estábamos.

Ahora con esto se me hace más interesante y tentador desafiarlos y mentirles, cosa que en mi época era impensable

 

Imagínate vivir sin celular

Así pues, imagínate lo que es, hoy en día vivir sin celular. Eso es más o menos lo mismo que decir “no tengo Facebook”. La gente te mira como si fueras un inadaptado, extraterrestre o simplemente un “antisocial” y no comprenden que, en este siglo, “andes por el mundo sin comunicarte”.

A mí me causa gracia, pero es lo mismo que el reloj. Para mucha gente es algo vital, para mí es un artilugio innecesario que solamente sirve de decoración y para recordarte que siempre llegas tarde a todo y nunca tienes tiempo pa nada.

Si quieres otra opinión sobre el tema de los relojes, sobre todo digitales te dejo este artículo de mi amigo Daniel Afanador “El sinsentido de los relojes inteligentes

Desde que vivo sin celular, me ahorro unos 240€ al año, más o menos $620.000 pesos colombianos. No tengo que preocuparme porque va a sonar cuando este haciendo algo que requiere mi atención o porque siempre van a saber dónde ubicarme, cuando no quiero que me ubique nadie.

Cómo me desprendí del teléfono móvil

Yo uso celular desde finales del año 1999 cuando Jaime se fue a trabajar a Sevilla y yo me quedé trabajando en Cali.

En la casa de mis tíos, utilizar el teléfono fijo era un problema, así que Jaime me regaló mi primer celular. Un Nokia que cada que me llamaba tenía que sacar la antena para poder hablar bien y era bastante pesado el condenado. Además, la batería duraba como 8 horas a penas.

Mi primer celular en el año 1999

En Colombia, fui evolucionando y el último equipo que tuve lo gané en un concurso de un programa de radio en el 2006. Fue un Motorola que me encantaba. Sin embargo, cuando nos fuimos para España lo dejé con mi madre.

El equipo que me gané en un concurso de radio en el 2006

Cuando llegamos a España estuve unos meses utilizando un móvil que me regalaron hasta que compré el Nokia Music Xpress 5800. Lo adquirí principalmente para poder escuchar podcast y música.

Mi primer móvil en España 2010

En el 2011 Movistar “me regaló” el HTC Wildfire S y ahí descubrí que definitivamente ese sistema operativo no es para mí. Me fue “re-mal” con ese aparato y terminé olvidando el equipo en casa y casi ni lo usaba con tal de no tener que andar con ese bicho que me caí mal y siempre terminábamos en una gran pelea.

Mi último celular en España 2013

Estos dos equipos, junto con otro que nos regalaron los vendimos en Zonzoo.es Así al menos no he perdido todo lo que había invertido en ellos. Principalmente con el primero que lo compré, el otro al menos gané algo por el quebradero de cabeza que me generaba 😀

Cuando en el 2012 nos fuimos para Colombia varios meses, le dije a Jaime que quería desprenderme del móvil.

Aunque tenía sus cosas, al menos podía acceder a Internet y eso nos servía, así que lo dejamos. Pero cuando en el 2013 nos fuimos para Asia, le dije que no quería conservarlo más, así que cancelé mi suscripción, lo vendí y San se acabó el tema del teléfono móvil para mi.

De eso ya un año y un mes y mira tú, he sobrevivido y muy feliz. Gracias por preguntar 🙂

Las desventajas de no tener teléfono móvil

Sin embargo, no nos digamos mentiras, resulta que el teléfono móvil es muy importante y necesario ¿Para qué te preguntarás? Pues bien:

Resulta que en el Banco, piden el teléfono móvil para cambiar datos importantes. Ya que algunos tienen un sistema donde te envían códigos al “móvil” para verificar datos.

La otra opción es que te envían un mensaje a tu casa, unos 15 días después, cuando ya para qué…

¿Qué haces entonces? Te jodes, porque te toca esperar a que ellos avancen en el tema y te manden la información a tu correo electrónico 🙁

Para comprar ciertas cosas por Internet (como un libro, al que le tengo ganas para no ir más lejos).

Resulta que debes inscribirte en un formulario, donde te piden varios datos, entre ellos el teléfono móvil. Si no tienes, pues lo siento, te generará un error hasta que pongas esa información ¿Para qué la necesitan? No lo sé, pero te jode un poco el tema.

Facebook, Google + y otras redes sociales te mandan códigos de verificación al móvil. Si no tienes, pues no puedes hacer varias transacciones con ellos o acceder a algunos servicios. Sí, lo sé, jode un montón.

Para tener Internet cuando estás en sitios remotos y no hay ni un café con acceso a donde conectarse desde el iPod. Ahí es donde dices “Diosss por qué no tengo celular!!”.

De resto ni falta te hace porque si estás en una ciudad o cerca a un bar o biblioteca, hoy en día casi todos ofrecen Internet, así que incomunicada 100% no estarás. Pero lo dicho, depende de en qué lugar estés.

Cuando hablas con nuevos “amigos” y te preguntan el teléfono para llamarte a quedar. Síii hay gente que aún pide el teléfono.

También me parece extraño, no creas, pero para esos que aún existen, les cuesta creer que no tengas un móvil y puedes perder grandes amistades y/o contactos todo por no tener uno 🙁

Las ventajas de no tener teléfono móvil

Creo que ya te las he mencionado, pero retomando te diré:

Te evitas tener que cargar en el bolso con un trasto más.

Me refiero que si llevas, iPod, cámara de fotos, E-book, cartera, monedero, libreta, lapiceros, labial, maquillaje, espejo, pañuelitos, desinfectante, crema de manos, crema humectante, gafas de sol, moños, pinceles, tu hoja de vida y demás…

¿No crees que es necesario mermarle al peso? y no hablo solamente de sacar el móvil 😉 Yo no llevo todo eso en mi bolso, peor si lo llevara, no dudes que buscaría muchas cosas para sacar ya mismo.

Yo mantengo conectada todo el tiempo y no tengo celular. Así que ¿Para qué necesitas un aparato más para estar conectada, si ya con Internet debería ser suficiente?

Bueno, para gustos colores, pero lo dicho. Si ya tienes skype, e-mail, facebook, Line y otras herramientas digitales para estar en contacto, ¿Por qué y para qué necesitas un teléfono móvil para que te llamen y te ubiquen a cada momento? No sé, creo que no es necesario, al menos para mí no lo es.

Libertad. Eso de preocuparte siempre y decir cuando vas en el bus: “dejé el móvil en casa, ahora cómo me comunico”, deja de ser una preocupación más. Te sientes libre, con menos estrés.

Al fin y al cabo, quien te necesite tendrá que esperar hasta que estés nuevamente en línea. No tiene de otra y me parece que es aún mejor.

Conclusiones

Para mí, no ha generado un mayor problema no tener teléfono móvil. Sigo trabajando por Internet y estar conectada por allí ya es demasiado.

¿Para que más formas de que te contacten a cada momento? – Piopíalo

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El que me necesita, tiene al menos 10 formas de encontrarme: Facebook, Twitter, Skype, Line, Viber, Face Time, Google +, E-mail, comentarios en mis blogs, mi canal de Youtube.

¿Necesitan también un número de teléfono para ubicarme? Pues lo siento si no te sirven estas formas. Parece ser que no podremos contactar y habrá que esperar el día en que nos veamos personalmente, si es que ese día llega 😉

Con los bancos y las empresa que te exigen el número, pues ni modos, toca cortar relaciones, hablar hasta llegar a un acuerdo y/o seguir con lo tuyo y tener mucha paciencia.

La verdad, el asunto no me trasnocha, me afecta, pero no hasta el punto de quedarme sin dinero, al menos en este momento.

Me preocuparé cuando vayamos a Colombia un tiempo, ya que allí si el asunto es a otro precio. Mis amigos no andan conectados y utilizan el móvil como si fuera lo último en guaracha. Igual pensaré en ello cuando esté allá 🙂

Aquí, ahora en este momento, estoy feliz de no tener celular y espero la cosa siga así por mucho tiempo más.

 

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