La Agroecología es una forma de entender el desarrollo sostenible, fusionando los conceptos de la agricultura tradicional, pero a partir de los principios de la agricultura ecológica, teniendo presente otros aspectos igualmente importantes como las redes sociales y económicas locales, además de las agrarias.

Agroecología y algo más

Ese manejo de silvicultura, ganadería y agricultura como un todo, tiene en cuenta por encima de todo la biodiversidad local. Teniendo esto como referencia, algunos arquitectos han querido fusionar este argumento con su manera de construir edificios, la agroecología desembarca en la arquitectura para desarrollar casas que respetan el medio ambiente y se integran en él.

Es el caso de Hyperions, las nuevas torres jardín de la llamada Agritectural para Jaypee Green Sports City en Nueva Delhi, India. Un ejemplo impresionante de como se pueden crear edificaciones bellas, y que además tengan una función práctica en su conjunto, diseñado por Vincent Callebaut Arquitectures.

Se ha necesitado la unión de los conocimientos de granjeros, arquitectos, agricultores e ingenieros agrónomos, entre otras profesiones, para proyectar algo tan potente y espectacular.

El nombre de Hyperion proviene de una sequoia de California que mide más de 115 metros. Las 6 torres están realizadas con paneles de madera (procedentes de los bosques sostenibles de Nueva Delhi) y están cubiertas de huertos.

El esqueleto de esas torres está compuesto de un 25% de material inerte y un 75% de material procedente de recursos naturales bio. Un cambio en la arquitectura, que desmitifica el cemento, para centrarse en materiales más nobles y sostenibles.

Una vista aérea del conjunto “Hyperions”

Según lo describe Amlamkusum, un agroecologista de Jaypee participante en el proyecto: “he ecoconcebido estas torres con el doble objetivo de tener una energía descentralizada y una comida desindustrializada” .

Los opuestos se atraen, y eso sucede aquí, se ha unido lo mejor de la baja y la alta tecnología. Una reconciliación con la Naturaleza, una “renaturalización”, una granja a pequeña escala que protege el medio ambiente y la biodiversidad.

Con una pequeña huella de carbono pueden vivir familias y tener oficinas con todas las comodidades. Lo fundamental es que se ha concebido ese entorno con especies vegetales endémicas tropicales que adornan balcones o paseos, y también sirven para acciones en concreto (los árboles tropicales, por ejemplo, que proporcionan fruta: mango, plátanos o higos) , usando el agua de lluvia para regar y utilizando el compost de los residuos para fertilizar los suelos.

Todo con tratamientos alternativos naturales y biodegradables para asegurar la salud de las plantas frente a las enfermedades o las plagas. Planteando también la rotación de cultivos para mantener la fertilidad de los suelos.

Los balcones en cascada y las formas sinuosas dan una apariencia orgánica al conjunto

Reutilización y energías renovables, las claves de la Arquitectura del siglo XXI

Los lagos creados de forma artificial se limpian de forma biológica con una fitopurificación a base de plantas, para que puedan seguir siendo ecosistemas vivos. Produciendo especias como bergamota, canela o laurel en los huertos, o plantas medicinales, además de criar animales de granja para obtener productos lácteos o huevos, darán el toque final a esta aventura que promete ser sostenible en el tiempo.

Con ese concepto de usar todos los recursos locales disponibles, contando con el reciclado y lo reciclable, se hace uno a la idea de que puede ser algo cercano al paraíso. Teniendo en cuenta además, las energías renovables para administrar la electricidad o el agua caliente.

Las placas fotovoltaicas en los balcones proporcionan una energía solar en la fachada necesaria para el mantenimiento de todo el conjunto, pero las turbinas verticales eólicas se integran en la piscina. Casas bioclimáticas habitadas, cuyos ocupantes cargarán sus coches eléctricos en tiempo real a partir de la energía solar de esas fachadas.

Los edificios tendrán y estarán rodeados de plantas. “Arquitectura verde” para salvar al planeta.

Los cultivos hidropónicos se albergarán en los balcones en cascada, siendo la madera usada para el interior de las viviendas, de sándalo o tamarindo. Un mix que se aplica a todo el edificio tanto en las formas como en los modos.

Habrá salas multifuncionales para incubadoras de negocios, laboratorios vivientes, espacios de coworking, etcétera. El deporte y el ocio estarán presentes con zonas para que jueguen los niños, nadar en la piscina orgánica o correr, aunque también dependerá de la estación. Se tiene el cuenta el factor externo, y las condiciones climáticas más acordes.

Se puede además mantener una temperatura estable de 18 grados centígrados durante todo el año en el interior gracias al sistema natural del control climático mediante la circulación del aire por chimeneas, que permite la ventilación y el control de la temperatura.

Un modelo de economía colaborativa para crear trabajo local, y democratizar las innovaciones tecnológicas. Las previsiones apuntan a que todos estos cambios en la agricultura, economía y construcción agrecológicas reducirán en un 40%, el CO2 liberado a la atmósfera para el año 2030.

Ojalá que la Arquitectura siga dando ejemplos longevos de cómo construir sin dañar el planeta a partir de la Agroecología, obras maestras que tienen su esencia en la unión o comunión con la Naturaleza.

Fuente: http://www.concienciaeco.com/2016/08/23/la-agroecologia-desembarca-en-la-arquitectura/

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