Mujeres sabias de la ciudad y provincia se toman Pumpungo, para la ceremonia de tributo a la Mama Luna o Mama Killa y a la Allpa Mama o Madre Tierra. Ola fiesta ancestral de septiembre se dedica a la fertilidad femenina.

Para las fiestas del Killa Raymi, el 21 de septiembre, las mujeres se visten de azul- celeste; y eso, porque es la fiesta de la fecundidad femenina. El azul – celeste son los colores que conectan con las energías de la Mama Killa o Mama Luna, de la Allpa Mamita o Madre Tierra.

En la concepción andina, septiembre es el mes de la fertilidad, las abuelas de antaño ya lo festejaban; por ello, las mamas de las comunidades campesinas e indígenas de nuestra tierra llevan este día una vestimenta azul como el cielo; una blusa combinada con una pollera forman el atuendo.

La Fiesta del Killa – Koya – Raymi -dentro de la epistemología andina, es decir dentro de los fundamentos de la filosofía andina- data de la existencia del calendario agrícola; de las celebraciones de los equinoccios y solsticios. Dentro de este calendario, los kichwa hablantes denominan al tercer eje de la sabiduría como el Killa – Raymi, que traducido a la legua castellana significa, la Fiesta de la Luna; esa es la enseñanza que dejaron los antepasados.

Para los participantes del Killa Raymi, el objetivo principal de realizar este ritual ancestral es revitalizar lo femenino y sagrado, dejar claro que en el principio de vida, significa mantener la paz y la armonía en los corazones, con el fin de caminar juntos, tanto hombres y mujeres hacia la paz, el equilibrio familiar y la paz de la comunidad.

Este ritual tiene como base la comprensión que, cada elemento hace parte de un todo, y es en ese todo, donde lo femenino se encuentra en las mujeres y en los hombres también, porque ambos provienen de la madre tierra y del gran espíritu.

El Killa Raymi, el tercer raymi del año La Fiesta del Killa Raymi, es una de las cuatro fiestas trascendentales para los pueblo. Este ciclo de celebraciones empieza con el Pawcar Raymi del 21 de marzo, fecha que se relaciona con las fiestas del carnaval y la Semana Santa, que es a la vez la fiesta de las flores y de los frutos tiernos. Luego, en junio llega el Inti Raymi, que es la fiesta del sol, la fiesta de cosecha y del tributo al Padre Sol.

Después de estas fechas viene el Killa- Koya- Raymi que, según Julia Tepán, mama, mujer lidereza en temas de sanación y medicina ancestral, es el tiempo del tarpuna, o tiempo de trabajar la tierra. Por eso es que las mamas relacionan esta fecha con el abrir del espacio para decir, “ kaipimi kami sacha urquito, kaipimi kami mama yacu, kaipimi kami taita inti, allpa mamita kaipimi kami”, que significa decir; “aquí estamos preparados para ver si cambiamos la semilla”.

Era en esta fechas, cuando los abuelos, los antepasados cambiaban las semillas para sembrarlas y fecundar la tierra. Pero más allá de eso, para las generaciones pasadas, este tiempo era el más indicado para fecundar hijos, de esa manera tenían buenos hijos. “Este es el tiempo mejor para la fertilidad”, asegura Julia.

Y es que el Koya Raymi fue en el tiempo de los incas la temporada femenina, de la mujer. La historia cuenta que en este período del calendario, se llevaban a las niñas al cerro para ofrecer al Padre Sol.

En la época actual, las mujeres consideran importante recuperar los saberes ancestrales, ponerlos en vigencia y así difundir y conocer su valor. Para los yachac de ahora, los antepasados fueron gente sabia, “cusis” o trabajadores, como se diría; para ellos el trabajo fue salud; por ello quieren retomar esas formas de convivencia y esfuerzo que se expresan en gran medida en las mingas”.

“Queremos que nuestras mamas se consoliden como mamas cuidadoras, trabajadoras y llenas de armonía; las mujeres somos más fuertes”, dice Julia, quien se adentra en la historia del conocimiento ancestral para aplicarlo a través de las sanaciones y la medicina milenaria.

El principio filosófico de esta ceremonia es revitalizar lo femenino sagrado, que implica que la mujer vuelva a conectarse con la madre tierra y con la luna, agradeciendo a la Madre Luna por su período menstrual, como una mujer “dadora de vida”, una vida que es devuelta a la Allpa Mama por medio de un ritual sagrado, en el cual se danza, se canta, se cultiva y se agradece.

Todo este encuentro se orienta a recuperar y valorar el papel de la mujer en la medicina tradicional y en el inicio de la vida como parteras. Esos espacios son donde se ve a la mujer como la responsable de guiar a los pueblos hacia nuevos tiempos donde reine la armonía y la paz. Cada propuesta que ahora se presenta, significa revisar lo que significa ser mujer y revalorizar la ternura como medio de transformación pacífica.

El programa de Pumapungo Allá en el Parque Pumapungo, las mamas de Cuenca y el Azuay se unen hoy por la mañana para celebrar a la Madre Luna y a la Madre Tierra. Es una cita donde los taitas no están fuera; ellos también se juntan como parte fundamental de la dualidad.

Esta vez, las mujeres estarán en la parte delantera, porque es el tiempo de ellas, mientras los taitas estarán detrás. Cosa diferente ocurre en la fiesta del Taita Inti, cuando los hombres toman la parte de superiopridad.

Con la participación de los guías, las mamas y taitas recorrerán el Sitio Sagrado de Pumapungo. El primer grupo ingresará a las 08:30, y el segundo lo hará a las 09:30. Mamas y taitas de Paute, Jadán, Pucará, Santa Isabel, Molleturo, de Chaucha y Nabón, serán parte del programa que aglutinará al menos unas cien mujeres sabias.

El recorrido será el tiempo y el espacio para una parlanchina o conversatorio, que entre hombres y mujeres harán sobre las culturas que habitaron siglos atrás en lo que hoy es Cuenca. Conversando, conversando se dirigirán al huerto siguiendo el chaquiñan, lugar donde se hará el intercambio de plantas. Unas entregarán “utuyuyu” y quienes lo reciban preguntarán cuando y para que se usa la planta. De igual manera se entregará “oreja de burro” y de inmediato quien recibe pedirá la explicación “mamita usted para qué usa esta planta”.

“Conversando, intercambiando los saberes, así es como andaremos por el chaquiñan”, explica mama Julia Tepán”. El punto de llegada y como fin de la caminata será llanopamba, el lugar donde se hará la ceremonia.

En presencia de jóvenes universitarios, estudiantes de colegios y niños de algunas escuelas de la ciudad, las mamas y taitas, realizarán un ritual explicativo, allí expondrán el significado de cada uno de los elementos que dibujarán una chacana, que ésta vez tendrá la forma de una luna, por ser ella el punto central de la celebración.

Difundir a las nuevas generaciones Reunirse con las nuevas generaciones citadinas tiene como objetivo que ellos aprendan y conozcan la riqueza de nuestros pueblos, que asimilen los saberes. En ese ritual, también se realizará el pago a la “Madre Tierra”, ese tributar a la Allpa Mamita, se hará con el algunos alimentos.

En este ritual, los participantes serán parte de la danza de sanación, cada uno pisará a la Madre Tierra, con esa fuerza pedirán sanar sus males, y a la vez avisarán que ya preparan a la tierra para recibir las semillas; que este es el tiempo en el cual se la abona, se la ara, se la remueve. Todo eso se hará con una danza.

La ceremonia del Killa-Koya- Raymi tiene muchos componentes. Luego de la danza vendrá el intercambio de semillas. Cada presente llevará las semillas y pondrá disposición de los otros; es decir, se realizará una especie de trueque.

La fiesta de tributo a la “Madre, tierra y luna”, es un encuentro con los cuatro elementos como son: la Mama Yacu, la Allpa Mama, el Taita Inti y el Taita Huayra. Las semillas que se intercambiarán serán de productos ancestrales.

Las mamas que se reúnen hoy en Cuenca, son mujeres que se dedican investigar en el conocimiento milenario; unas conocen las plantas y otros elementos con nombres diferentes, pero al final la finalidad es la misma, lograr la armonía entre hombre y naturaleza. La gran celebración de hoy culminará con la Pampamesa, donde todos aportarán y todos comerán. Muchos cestos de alimento se recibirán. (BSG)-(Intercultural)

Detalles -Cada mes las mamas se reúnen en sus comunidades. En Cuenca se reúnen el primer miércoles del mes. En Molleturo, la cita es el primer domingo del mes.

-En Tarqui las mamas se reúnen un lunes; en Quingeo, la sesión es el último jueves del mes, así es cómo se elabora un calendario para los encuentros con Julia Tepán que tienen como eje el enfoque intercultural, porque esto es salud para el cuerpo y el alma.

Fuente: http://www.elmercurio.com.ec/558398-cien-mamas-festejan-el-killa-koya-raymi-o-tributo-a-la-mama-luna/#.V-WCYjWnH5I

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