Ya no tendrá que arrastrar su carrito de helados por las calles de Chicago. Ahora, técnicamente, puede comprarse su propia empresa, si quisiera.

Lo ha hecho desde 1993, pero gracias a un cliente que lanzó una campaña de crowfunding por internet, Fidencio Sánchez podrá jubilarse… a los 89 años.

El hombre es conocido en La Villita, el barrio mexicano de Chicago, EE.UU. ya que a pesar de su avanzada edad todavía sale a empujar su carrito con helados.

La campaña, lanzada a principios de septiembre para reunir fondos para su jubilación, buscaba juntar US$3.000. Pero su historia conmovió a los ciberdonantes.

Unas 17.000 personas de 52 países juntaron más de US$380.000 para el inmigrante mexicano oriundo de Chalcatzingo, Morelos, en el centro sur de México.

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El cheque lo recibió en el local de Paletas Poncho, donde Sánchez cargaba todos los días de verano su carrito con 300 helados.

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Image caption Esta fue la foto de Fidencio Sánchez que se volvió viral en internet y motivó a más de 17.000 personas a donar dinero.

“Vender paletas parece fácil, que no es cansador. Un hombre me dijo que era trabajo de flojos. Quiero verlos cargar un carro con paletas y salir a vender para que vean si es de flojos”, comentó Sánchez durante la entrega del cheque.

Jubilación

Hace rato que Sánchez quería jubilarse. De hecho, dada su avanzada edad y su salud, había dejado de salir con su carrito, pero en julio y a los 89 años, volvió a las calles a vender “Paletas” (helados) luego de que su única hija y sostén de la familia muriera.

“No da para trabajar más. Cada día me canso más y ya no me da el cuerpo”.

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La pequeña fortuna recaudada nació de la iniciativa de Joel Cervantes Macías, un cliente que lo vio en la calle y le conmovió la dura imagen del abuelo encorvado que se esfuerza por trabajar.

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Image caption La Villita, el barrio de mexicanos y latinos donde Fidencio vendía sus paletas, está ubicado en el suroeste de Chicago, Illinois.

Cervantes decidió crear una petición en línea para reunir dinero para Fidencio.

“Me rompió el corazón”, comentó Cervantes. Además de comprarle 20 paletas, el también latino publicó una foto en Facebook con el comentario: “Respeto a este hombre al máximo”.

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Y decidió crear una campaña de recaudación de fondos en línea. En menos de una hora ya tenía la meta inicial de US$3.000 cumplida.

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