El Tabaco es una planta sagrada y de poder que a lo largo de la historia ha sido mal utilizada por el mundo occidental quien se ha encargado de desacreditarla despojándola por completo de su sacralidad..
Es una medicina muy sagrada, que sirve para relacionarse con los demás y con el Espíritu. Sirve como medio de protección, porque accedes a otras vibraciones a través del rezo. El abuelo Tabaco te ilumina, para tu mente. Es una planta maestra y por lo tanto se la debe tratar con respeto.
Para los indígenas del norte, el tabaco es una medicina, un medio para elevar las vibraciones. Una medicina para parlamentar, para sanar una relación, para pactar, porque, sobre todas las cosas, siempre se termina pactando con el tabaco. En su parte espiritual, el tabaco es para rezar, porque la palabra queda impregnada en el aliento, en el humo, y éste se eleva y va hacia el Gran Espíritu, hacia el creador. Como medicina sirve para curar, por ejemplo, si tienes una herida, te pones una hoja de tabaco (una hoja de la planta: sin aditivos, sin conservantes) y en dos o tres horas la herida se cierra. Si tienes un problema con alguien, tú fumas, te expresas y bendices la palabra. El tabaco se fuma en momentos de parlamentos, de rezos, de rituales.
Por lo tanto la pipa también es sagrada ya representa el conjunto de tu vida, el propósito de tu vida, cómo vas a caminar tu vida. O como la venías caminando y como la caminarás a partir de haber obtenido la pipa. Es el símbolo de la unión entre lo masculino y lo femenino. Se le da una gran importancia, y es sagrada como la vida misma. La tienes que querer como te quieres a ti, y cuidarla como te cuidas a ti.
Cuando fumas en tu pipa te pones en contacto con los cuatro elementos: haces tus rezos y colocas el tabaco que te brindó la tierra, prendes tu pipa con el fuego, aspiras con el aire y luego salivas con el agua.
De esta manera cuando fumas te pones en contacto con los elementos sagrados.
Hay varias maneras de fumar la pipa. Poniendo los siete rezos a las siete direcciones, con un propósito. Siempre cuando vas a tomar una pipa o un tabaco, debes tener un propósito: ¿por qué tomo esta pipa?
En una ronda, cuando alguien tiene una pipa, sólo él puede hablar, el resto debe escuchar (se fuma la pipa para decir nuestras verdades y por todas nuestras relaciones) así sucesivamente mientras se va pasando la pipa. De la misma manera se procede con el tabaco. Se puede rezar sin poner el tabaco en la cazoleta, poniéndolo en la Madre Tierra o sosteniéndolo en la mano. Puedes rezar con la pipa apagada y luego, cuando terminas de rezar, prenderla y elevar los rezos que están en el tabaco hacia el Cielo, hacia el Gran Espíritu.
Los aztecas dicen:
“Cuando vamos a un lugar sagrado ofrecemos un poco de tabaco a nuestra Madre Tierra. O lo metemos en bolsitas de tela o cuero y lo colgamos en los árboles como regalo a nuestro hermano árbol, al hermano viento o a los cuatro hermanos puntos cardinales. Por eso lo fumamos en nuestras ceremonias. Nos ponemos en círculo, de pie, o sentados, mientras la pipa pasa de hermano a hermano. Aspiramos una bocanada de humo y la soplamos a la Madre Tierra, al Padre Sol y a los cuatro hermanos puntos cardinales.”
El uso de esta maravillosa planta se remonta a las antiguas civilizaciones indígenas americanas quienes utilizaban el Tabaco para sus rituales de limpieza y sanación física y espiritual; así mismo cuando realizaban el Círculo de Palabra alrededor del fuego, encendían la “pipa” que contenía la planta para ser “sahumada”. Lastimosamente fue introducida a nuestra cultura occidental convirtiéndola en un hábito y agregándole componentes químicos que convirtieron al Tabaco en un elemento adictivo y mortal.
He querido recuperar y retomar algunas costumbres ancestrales mediante el uso del sagrado Espíritu del Tabaco en los rituales de sanación; es una labor que en algún momento de mi vida me fue encomendada para poner al servicio de la humanidad con todo el amor y responsabilidad recordando siempre que es una planta sagrada; que su poder de sanación es inmenso y que a través de su Sagrado Espíritu nos permite ver más allá del plano material, agudiza los sentidos, aclara la mente, equilibra y armoniza el cuerpo físico y que actúa de acuerdo a la intención del Ser que hace uso de él; de ahí la importancia del estado energético en el que estemos vibrando; es decir, que nuestra intención sea siempre amorosa e impecable.
*El Tabaco no se “fuma”, se “sahuma”, y es el humo sagrado del “Abuelo” el que limpia, cura y sana cuerpo, mente y espíritu. – (Paya Thaniy Sunqu) ”

Fuente: Mujer Águila Medicina

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